Historias de un duelo amistoso

Aguascalientes, junio 02 (2026).-El hijo de un ferrocarrilero, visiblemente conmovido, nos dijo: “Volví a ser niño” cuando pudo saludar nuevamente a Horacio Piña, Ángel Moreno, Enrique Aguilar y Chico Rodríguez. Feliz y orgulloso también de ver unidos en el deporte al Ejército Mexicano, a quien admira y al que ahora le tiene un aprecio especial por unir a las familias de Aguascalientes a través del deporte.
Las familias avanzaban entusiasmadas. Fue una hermosa tarde nublada del día 30 de mayo de 2026. Eran las 18:44 horas y, en el glorioso Estadio Alberto Romo Chávez, ya se percibía un ambiente diferente a lo acostumbrado. Afuera del estadio, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores se asombraban con la presencia de las grandes leyendas de Rieleros de Aguascalientes, a quienes saludaban y pedían autógrafos.
En ese mismo espacio, tanquetas y otros vehículos militares completaban el escenario, mostrándose imponentes para dar la bienvenida a los asistentes, quienes, de todas las edades, comenzaban a camuflarse, tomarse fotografías y convivir con los elementos del Ejército para vivir la experiencia.
Los anfitriones estaban listos: por parte del Ejército Mexicano, el comandante de la 14/a Zona Militar, General de Brigada de Estado Mayor Álvaro Javier Juárez Vázquez; y, por parte del equipo Rieleros, el Ing. José Eustacio Álvarez Flores.
Pudimos entrevistar a un aficionado a quien vimos realmente conmovido y emocionado. Su nombre es Arturo Torres, de familia ferrocarrilera, quien nos compartió que su padre, que en paz descansa —don José de la Luz Torres- y su hermano -Alberto Torres quien todavía viaja desde San Luis Potosí a ver jugar a los Rieleros, él, junto con Arturo se llevaban en ese tiempo un bolillo con frijoles y queso para ver la acción desde las tablitas—, en fin, lo llevaban desde muy pequeño al béisbol. “Esos son los mejores recuerdos que tengo con mi padre”, expresó.
Comentó que siempre han vivido cerca del estadio y que, cuando no había dinero para las entradas, se recostaban en el patio de sus padres para escuchar el juego por radio, y observar en el cielo las luces del Romo Chávez. Hasta su casa se escuchaban los gritos de la afición. Recordó también que, cuando era estudiante y no tenía para las entradas, se iba al jardín derecho para ver el juego desde un hueco, sentado en el piso. Incluso, cuando fue operado, su esposa lo llevaba en andadera para no perderse los partidos.
Esa tarde del 30 de mayo, todos esos sentimientos volvieron a su corazón con más fuerza. Ahora, a sus 51 años de edad, Arturo asistió acompañado de su esposa, Vanessa —a quien no pierde la esperanza de pedirle matrimonio en el Romo Chávez—, así como de sus hijos Axel y Miguel Agustín, quienes, por una fantástica coincidencia, aparecen en el segundo 39 del video que refleja magistralmente los momentos vividos en el juego y aunque son Rieleros de hueso colorado no dudaron en ponerse orgullosos la playera del equipo del Ejército para hacer vida ese gran esfuerzo de hermandad en el deporte, Axel y Miguel Agustín tuvieron la fortuna de ganar una pelota del juego que cayó cerca, estoy seguro que jamás lo olvidarán.
En el encuentro, el equipo del Ejército Mexicano logró el triunfo con marcador de 6 carreras a 3. Sin embargo, los verdaderos ganadores fueron todos los asistentes que llenaron el estadio, presenciando el despliegue de la bandera monumental, la banda de guerra, los honores a la bandera y un excelente espectáculo de fuegos pirotécnicos.
El ambiente familiar y deportivo estuvo a flor de piel, recordándonos que nuestras fuerzas militares no solo cuidan de Aguascalientes con su vida, sino que también la comparten con nosotros desde distintos ámbitos para brindar paz y tranquilidad a nuestro hermoso Estado.
Gabriel Díaz
Miembro de la Asociación Nacional de Locutores de México
Ganador del Micrófono de Oro 2023