Aguascalientes, agosto 12 (2026).-Mientras algunos “priistas” cuestiona el triunfo de Kendor Macías, en la renovación del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el gran perdedor (Israel Tagosam Imamura) guarda un silencio prudente.
Veo que los disgutados por la reelección de Macías hablan de corrupción interna, dados cargados, convocatoria a modo, entre otras cosas, pero lo cierto es que las reglas del juego se le hicieron llegar a los candidatos y uno de ellos no cumplió con los documentos solicitados.
“Como ahí qué” refiere una frase célebre de Aguascalientes, quien tuvo la culpa de que la fórmula Tagosam-Armendáriz no cumplieran con las reglas del juego, las críticas y cuestionamientos deberían ser para quien teniendo la oportunidad de cambiar todo eso que se criticó en campaña, a la hora de la hora solo demostraron que el discurso no ganaría la contienda, había que cumplir a cabalidad con la convocatoria remida por el CEN tricolor.
“Corrupción” hubiera sido que sin cumplir las reglas del juego se le hubiera dado el triunfo a los candidatos que perdieron, ¿no cree usted estimado lector? Espero sus comentarios.
Por: Gilberto Sánchez (La Chilpaya)